










El lunes vivimos una ceremonia preciosa, de esas que se quedan grabadas en el corazón. Fue el broche de oro perfecto para una etapa inolvidable, donde el alumnado, las familias, el equipo directivo y el profesorado pusimos, juntos, la guinda al pastel.
Ha sido un camino de esfuerzo, risas, aprendizaje y crecimiento. Estamos increíblemente orgullosos de las personas en las que os habéis convertido.
Volad alto, perseguid vuestros sueños y recordad siempre que… ¡esta será siempre vuestra casa, chicos y chicas!









El antiguo logo de la Madraza siempre nos acompañará, recordándonos el trabajo de nuestro compañero y artista, Norberto Castillo.