El pasado día 29 de junio vivimos un momento muy emotivo en nuestro claustro. Llegado el final de junio, nos tocó despedir a aquellos compañeros y compañeras que han formado parte del equipo docente durante este curso y cuya continuidad de cara al próximo año aún es incierta.
Queremos aprovechar estas líneas para destacar de manera muy especial su implicación incondicional, su profesionalidad y el vacío que dejan en nuestras aulas. Más allá de su labor académica, les agradecemos profundamente su calidad humana: su forma de estar y de ser en La Madraza ha dejado una huella imborrable en toda la comunidad educativa.
A quienes iniciáis nuevos caminos o esperáis destino: esta siempre será vuestra casa.
¡Gracias por tanto y hasta pronto!
























El antiguo logo de la Madraza siempre nos acompañará, recordándonos el trabajo de nuestro compañero y artista, Norberto Castillo.