El pasado 2 de octubre se jubiló Montse y en el IES La Madraza todavía resuena la emoción de su despedida.

Se jubila una grande, por su dedicación, su cercanía y el cariño que ha compartido con nuestra comunidad educativa. Sus huellas quedan en las aulas, en los pasillos y, sobre todo, en las personas que han compartido este camino con ella.

El alumnado y el profesorado la acompañaron en un paseíllo lleno de aplausos, sonrisas y abrazos. Una forma de devolverle un poquito de tanto y de decirle cuánto la vamos a echar de menos.

Gracias, Montse, por las huellas que dejas. Disfruta de esta jubilación tan merecida. La Madraza seguirá siendo tu casa. ❤️