Al volver de las vacaciones de Semana Santa hemos notado que la actividad de la charca ha aumentado enormemente: las ranas se mueven por las orillas y no paran de croar. En marzo había algo de movimiento en la charca, pero las ranas pasaban desapercibidas. Al empezar el mes de abril las ranas cantan de manera continua y se oyen desde la calle. Se trata de los machos que atraen de esa forma a las hembras para el apareamiento.
A la espera de una nueva generación de rana común, todavía tenemos grandes renacuajos del año anterior que completaran su metamorfosis en primavera y se han introducido algunos huevos de sapo común cuyo ciclo vital se adelanta al de la rana común y, además, es más rápido.
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Los huevos tienen un diámetro de 5 mm.










El antiguo logo de la Madraza siempre nos acompañará, recordándonos el trabajo de nuestro compañero y artista, Norberto Castillo.